31 may 2010
Ho bisogno di te, mamma. @ 16:40
¿Por qué mi único consuelo es que me estás observando desde el cielo? ¿Por qué el resonar de esa melodía no hace más que taladrar mi cabeza? Cuántas veces he deseado poder… tocarte, abrazarte, decirte cuánto te echo de menos, madre.
Decirte que yo también quiero estar contigo, que deseo tocar el piano junto a ti como solíamos hacerlo. ¿Recuerdas? A pesar de los años no he podido olvidarme de tu cálida sonrisa mientras que tus manos tocaban las suaves y finas teclas de aquel piano de cola. Tu cálida sonrisa que, con tan solo observarla, podía saber que todo iba bien.
Quiero… Volver a sonreír a tu lado. Sentir que nada puede hacerme daño, sentir que eres tú quien me protege y que jamás me dejaría solo. Sentir que no tengo que temer a nada porque alguien me tenderá una mano cuando me caiga. Que alguien me curará las heridas, alguien tan especial como tú.
A veces siento ganas de llorar. De dormir, de fumar, dañándome a mí mismo. Queriendo morir y estar en la tierra a la vez. Confiando en que en el día que yo muera, volaré al cielo para coger tu mano y caminar juntos de ella. Oyendo tu sonrisa, observando tu plateada cabellera ondear al viento y lo más importante, estando a tu lado como nunca ha sido posible.
Lo siento, madre. No puedo contener esas lágrimas cuando pienso en ti. Este líquido cristalino que cae por mis mejillas y llega a mis manos… Duele, mi corazón palpita como si fuese a romperse.
Tengo rabia, me prometí a mi mismo que esto no volvería a pasar. Que te recordaría con una sonrisa, con una sonrisa de oreja a oreja como la que siempre solías mostrarme. Pero de nuevo la rabia se apoderó de mí, porque no puedo soportar la carga de echarte de menos, de extrañarte tanto, de sentir como esta maldita mierda aprieta mi pecho.
Al fin y al cabo… Sólo quedan recuerdos, ¿verdad? Bonitos, hermosos y queridos recuerdos. Memorias que jamás desaparecerán.
Gokudera Hayato.
Etiquetas: Gokudera Hayato, Katekyo Hitman Reborn, Melancolía, Palabras
