17 oct 2011
YOUmakeME. @ 16:07
Su cansado cuerpo impactó contra la dureza del colchón. Su pecho vibraba, su respiración era frenética y ya ni hablar de sus párpados, los que luchaban por permanecer aún despierto.
La habitación olía a sexo.
- Bruce... —Susurró, dejando que su mente y cuerpo se enzarzaran en una pelea por ver quién podía más. —Te he echado tanto de me-...
Un beso acalló lo que parecía haber empezado como una confesión desesperada.
Los labios del famoso Caballero Oscuro se apoderaron de los del joven, dejando caer el peso de su cuerpo contra el de este. Todos sus músculos se contrajeron, frunciendo el ceño como solía hacer y mostrando esa expresión de descontento, aunque estuviese sintiendo todo lo contrario.
Toda persona que había vivido para conocer al señor y amo de las empresas WayneTech, reconocían que el jefe era hombre de pocas palabras. Aunque bien sabía como compensar su mayor defecto; con actos.
Todas y cada una de las noches desde que su pequeño ahijado Robin había dejado de serlo, se preguntaba si estaría bien, si le echaría tanto de menos como él lo estaba haciendo, si quizá ya habría sustituido el sentimiento que el mismísimo Batman creía tener por él...
Lo ansiaba.
Necesitaba su joven cuerpo con todas sus fuerzas.
Comía, sí. Dormía, también. Pero era incapaz de ser el héroe al que necesitaban en Gotham City.
Aquellos recuerdos sufridos volvían ahora a su cabeza y lo hacían volverse más bruto. El hombre que Dick rogaba, alguien que le hiciese sentir amado, que cumpliese aquella petición.
Las fuertes y grandes manos del Wayne apresaron las muñecas del muchacho que ahora yacía sobre su propio cuerpo, intentando no ser aplastado. Un suspiro ahogado fue disparado de su boca y se disipó en el caldeado ambiente. Automáticamente, el más mayor se separó para recobrar un poco de aire.
Grayson sonrió, dejándolo confuso por unos segundos. Batman observó como alzaba los brazos y colocaba ambas palmas de sus manos en su rostro, acariciando sus mejillas con dolorosa dulzura.
- Déjame hablar... —Replicó con una sonrisa, sabiendo que debía dejarlo claro antes de seguir. —Fui un idiota. El mayor idiota de este mundo por alejarme de tu lado.
- Y es que te amo tanto... —Suspiró el ahora famosísimo Nightwing.
Quería estar a su lado. Batman lo sabía, perfectamente. Y por más que su corazón estuviese a punto de salir de su pecho y gritar: "¡Vuelve conmigo!", Dick no dejaría de ser Nightwing ni volvería a ser su compañero de hazañas.
Bruce dejó caer su pecho contra el ajeno y escondió su cara en el cuello de este. Su respiración era calma, pero para Richard, su mentor era como un libro abierto. Abrió la boca para disponerse a hablar, pero no lo hizo, pues escuchó unos murmullos de este mismo.
- No te necesito a mi lado de nuevo. —Masculló Bruce firmemente, removiéndose un poco en las sábanas de la cama de "Robin", las cuales no había cambiado desde que este se fue. —Simplemente no me olvides.
Richard abrió los ojos de par en par. Estaba acostumbrado a la frialdad de su mentor, pero reconocía sus palabras y sabía que en el fondo estas eran más dulce que el propio azúcar.
Decidió levantarse ligeramente y dar cara a Batman, sentándose sobre la mullida cama, sin mover ni un milímetro sus manos de las ásperas mejillas del Caballero Oscuro.
Su mirada se encontró con los azules de Wayne, impactando de lleno y pudiendo observar aquel brillo característico, humano, el que indica que una persona está a punto de llorar. Dejó escapar una risilla, sabía perfectamente que Batman no lo haría. Eso no era para hombres hechos y derechos como él.
Sus labios fueron ahora los que se apoderaron de los ajenos. Torció estos mismo contra los finos de su compañero durante tantos años, lamiéndolos desesperadamente con su lengua, moviendo la cabeza de un lado a otro.
Bajó un poco las manos por el desnudo y marcado cuello de este, llegando hasta su pecho y acariciándolo con la mayor delicadeza de todas.
- No quiero que te arrastres tanto, Bruce. Y más cuando sabes que yo jamás te he olvidado, por lejos que estés. —Tragó saliva, pues el beso anterior había sido bastante húmedo. —Tú siempre has sido y serás la persona más importante para mí. Me salvaste cuando creí estar solo. Me hiciste saber que no estaba perdido, que alguien me necesitaba. —Suspiró, dejando entrever una triste sonrisa que era iluminada por la luz de la luna.
—No podría olvidarte ni aunque quisiera. Porque te amo. Y nada de lo que pase podrá cambiar eso, porque es la realidad; nuestra realidad.
El mayor sintió mil espinas atravesar su corazón. La ternura e inocencia del moreno parecía no haber cambiado a pesar del paso del tiempo.
- Dick... —"No." —Richard...
Batman pudo ver la sorpresa en la mirada de su ex-Robin. "¿Se va a poner sentimental conmigo?" pensó el muchacho, pareciéndole absurda esa idea, segundos después.
- Duérmete. —Contestó sin tapujo alguno.
- No. —Respondió, tranquilo. —Sino me das un beso de buenas noches.
Bruce soltó una ronca carcajada, rompiendo totalmente el aire que se respiraba en el ambiente; este tan tenso, caldeado, sexual, que siempre se respiraba cuando ambos estaban juntos...
Esta vez el beso fue más sentido. Despacio, lentamente, Bruce jugueteó con los labios de su "pequeño", sin necesidad alguna de lengua o saliva. Los torció y disfrutó del suave roce de estos mismos, echando su propio abdomen hacia delante y cayendo de un seco golpe contra el mobiliario.
- Buenas noches, Bruce. —Susurró el moreno, abrazando a su ajeno por la espalda, esa tan ancha y musculosa.
- Descansa, Dick. —Correspondió el mayor.
Acto seguido, el moreno apretó las yemas de sus dedos contra la espalda de su héroe y bajó un poco la cabeza, depositando un suave beso en su frente y cerrando los ojos.
Mañana nada de esto habría pasado, cada uno emprendería su camino y lucharía contra el Mal, contando los días para volver a verse.
Como en el pasado, presente, y un esperado futuro donde pudiesen ser feliz completamente, el uno del otro, sin necesidad de amargas despedidas.
Etiquetas: Batman, Bruce Wayne, Dick Grayson, Fanfic, Nightwing, Que mal escribo, Random
