24 sept 2013
O͌͑ͧ͗͜b̭ͦ̒̊̌̉ͮeͬͬ͠ḏͫͤ̌̄̂ͅé̶̦͔̠̆̍̊ͬă̧r͉̳̞̼̫͔͑̀̾ͬͫ̽,̸͉͍͙̼͖̳̰̆ͧ ̣̟̱̺̼͊̉͛̿ͬ͒̈t̫͍͖͓̝̪̒̂̓̎͂ͭh͕̪̖̺͎͝ę̹̻̤̈ͧ̔ͪ̏̚ ̙͙̘̯̬̯̬͋͊̀ͬ̒ͣͫ͠s͈̫̜̆̓̚ͅk̝͍̩̭̖̲͑͐̎̓yͪ͂ͪ͛ ̧̗̩̫̠̱͙͎̉ͧͫ̏̓i̢͎̬̗̤̿s̟͔̍̓ͤ ̹̣̠̻̅l̟͐́̾́̚o̟̣̳̼͍̖̫̔̃͋ͯ̄ͧw̭̮̯̖̿͌̋ @ 12:25
Juguemos a las adivinanzas.
Mi pecho es de metal y mis ojos no son capaz de verte.
Dentro de mí hay una voz que me ordena todo cuánto debo hacer.
En mi cabeza, las piezas están correteando por todos lados y alguien desatornilló estos tornillos.
Quiero amar, quiero amar.
Quiero sentir, quiero sentir.
Sucio, sucio, sucio. Deber, deber, deber.
Dime, ¿qué ves en mí que te hace temer?
Pequeña niña, sólo estoy aquí para protegerte.
Dime, ¿qué soy? ¿Quién eres? ¿Quienes son ellos?
Duele, duele, duele. ¿Debería?
Dime, ¿me dejarás permanecer a tu lado, mi pequeña?
Dime, ¿puedes sentirme? Cuando te abrazo, mi pecho choca contra el tuyo y lloras de dolor.
Cuando el cielo está rojo, tu corazón se abre.
Dime, dime, pequeña niña, ¿soy yo merecedor de tu corazón?
Te cantaré, te cantaré al oído, una hermosa canción de amor.
Una canción de amor que una puesta de Sol me enseñó.
Dime, amor mío, ¿quién soy?
